¿Por qué a los madrileños se les llama gatos?

El gentilicio propio de los que nacen es Madrid es madrileño/a, pero además del globalmente conocido, también se utiliza el apodo de «gatos» para referirse a ellos. En este post abordaremos cuestiones como su origen, quiénes se consideran gatos y su verdadero significado.

ORIGEN

La historia se remonta a la Edad Media, cuando Madrid estaba sometida bajo el dominio árabe y era conocida como Mayrit. La ciudad estaba rodeada de una gran muralla que obstaculizaba la conquista por parte de los reyes españoles. Pero su suerte cambio cuando, en 1083, un soldado español cambió el destino de la ciudad.

Según la leyenda, un día de mayo, mientras las tropas cristianas del rey castellano Alfonso VI esperaban en silencio a otro lado de los muros de la ciudad musulmana, un valiente soldado comenzó a escalar la muralla de la ciudad de 12 metros de altura, con solo una daga en su mano y la agilidad propia de un gato. Una vez arriba quitó la bandera árabe, cambiándola por la bandera cristiana y reconquistando así la ciudad. Se dice que cuando el rey Alfonso VI vio al soldado trepando, exclamó que el soldado parecía un gato.

Restos de la muralla árabe de Madrid

Esta es el origen del famoso mote, pero a lo largo del tiempo, se han ido creando teorías en torno a este apodo. Algunas interpretaciones sugieren que el mote se debe al gusto de los madrileños por salir de noche a pasear o a disfrutar de la capital (como los gatos) cuando el sol baja y exprimir la noche hasta la madrugada.

¿Quiénes son los gatos?

Generalmente, los madrileños son conocidos como los gatos, pero no todos los que han nacido en la capital se les puede llamar por este mote, ya que para que sea así se debe cumplir un requisito. Para ser considerado un «gato» auténtico debes haber nacido en Madrid y que tanto tus padres como tus abuelos también lo hayan hecho.

significado de ser un gato

En la actualidad, la identidad de un “gato” se entiende de una forma mucho más abierta e inclusiva. Aunque sus orígenes históricos siguen teniendo valor, lo que realmente define a un “gato” es su vínculo con Madrid.

Ser “gato” implica sentir la ciudad como propia: conocer sus calles, sus plazas, sus costumbres y su esencia. Es formar parte activa de su vida diaria, de su energía y de su carácter único.

Más allá del lugar de nacimiento, esta identidad se basa en un profundo sentimiento de pertenencia y en el orgullo de vivir y compartir la vida en Madrid.

Si te ha gustado este post te animo a que sigas aprendiendo historias y curiosidades sobre Madrid leyendo otros post como el de las leyendas tras las placas de las calles.

Un saludo gatuno 😉

Carrito de compra
Scroll al inicio